El PP de Moratalla tiene prisa por trasladar problemas al próximo gobierno local

03.06.2014 10:10

    Apenas seis días después de la celebración del pleno ordinario correspondiente al mes de Mayo, el gobierno local del PP de Moratalla convoca otro pleno extraordinario para tratar de aprobar la modificación del préstamo del plan de pago a proveedores que no pudo aprobar en la anterior convocatoria por incomparecencia de dos de sus concejales.

 

 

    Más allá de la falta de respeto democrático que esto supone a la decisión legítimamente tomada por la corporación municipal en dicho pleno ordinario, evidencia con meridiana claridad la mala situación de liquidez a la que cada vez más está llevando este gobierno local al Ayuntamiento de Moratalla.

 

    Como ya hemos explicado con suficiente amplitud en artículos como este:

  

El PP de Moratalla trata de salvar el pleno del viernes 30 de Mayo a base de mentiras

 

    La verdadera pretensión que el PP de Moratalla trata de esconder con tantas prisas para reformar las condiciones financieras del primer plan de pago a proveedores firmado por este Ayuntamiento, no es tanto una rebaja en el tipo de interés a aplicar a este préstamo de 5,5 millones de euros, sino trasladar al próximo gobierno local que surja de las urnas el próximo año la obligación de hacer frente a las cuotas de amortización no solo de este primer plan de pagos a proveedores, sino del segundo también, lo que evidencia la comprometida situación financiera actual del Ayuntamiento, que lejos de procurar un equilibrio en sus cuentas, ahora adopta la posición de adelantar ingresos (como ha hecho con la solicitud de 1,5 millones de euros al Ministerio de Hacienda) y retrasar pagos para evitar adoptar las medidas necesarias para reconducir el ruinoso rumbo al que el Partido Popular lo está sometiendo con su mayoría absoluta.

 

    Y es que ya lo hemos explicado anteriormente:

 

    Lejos de elegir el PP una opción que propicia un mayor ahorro en intereses a pagar a los bancos (reducción máxima del tipo de interés en unos 140 puntos básicos: 1,4%), elige otra con la clara intención de prorrogar en un año más el periodo de carencia de amortización de capital, (que pasa de 2 a 3 años, y se mantiene el actual periodo de amortización de 10 años, con una reducción intermedia del tipo de interés en unos 131 puntos básicos), es decir, trata de aplazar la amortización de este préstamo correspondiente al primer plan de pago a proveedores, lo cual supondría que el año que viene el próximo gobierno municipal va a tener que hacer frente a la amortización de las cuotas de capital de los dos planes de pago a proveedores solicitados, lo cual incrementará enormemente los gastos financieros a los que tendrá que hacer frente, condicionando y ahogando financieramente todavía más al nuevo equipo de gobierno.

 

    Si tal y como argumentan desde el PP, con la reducción intermedia del tipo de interés, el Ayuntamiento ahorraría al año casi 200.000 euros, con la máxima reducción del tipo de interés aplicable (opción solicitada por el PSOE), este ahorro se incrementaría en unos 14.ooo euros más, que bien podrían destinarse a otros fines dada la situación de mínimos en la que está sumida esta institución.

 

    Dicho de otra manera: Esta decisión del gobierno local del PP va a costar a los moratalleros cada año unos 14.000 euros, y teniendo en cuenta que el periodo de amortización es de 10 años, suponen en total unos 140.000 euros, es decir, alrededor de 23 millones de las antiguas pesetas a pagar de más en intereses por los vecinos.

 

    Como ya hemos también comentado en multitud de ocasiones, el principal problema del Ayuntamiento de Moratalla no es su alto nivel de deuda, sino el déficit, es decir, la diferencia negativa entre los gastos e ingresos, que ya no puede financiar en base a endeudarse más ya que ni bancos ni Administración Central conceden más crédito.

 

    Y en definitiva, lo que pretende el equipo de gobierno del PP es salvar la legislatura sin tener que acometer las medidas necesarias de corrección económica que necesita el Ayuntamiento, y trasladar los problemas al próximo gobierno, tal y como hicieron en anteriores legislaturas, lo cual supone un empeoramiento exponencial de la situación de las finanzas públicas y una clara posición de irresponsabilidad que finalmente terminarán pagando tanto empleados públicos, a base de recorte de servicios públicos y previsibles despidos, y los propios vecinos, que otra vez más tendrán que hacer frente no solo a la menor prestación de esos servicios púbicos, sino a nuevas subidas de tasas e impuestos para equilibrar las cuentas municipales vía ingresos.

 

    No llevar a cabo las reformas necesarias para equilibrar este déficit (que supondría tomar decisiones impopulares a nivel electoral), condiciona la actuación del futuro gobierno de la localidad, y lo que es peor, reduce las posibilidades de medidas correctoras en el futuro, haciendo de esta forma más traumáticas dichas medidas, ya que al aplazarlas incrementa el coste de su aplicación y, por consiguiente, en vez de utilizar su mayoría absoluta para poner solución a los graves problemas financieros del municipio, muy por el contrario los aplazan e incrementan.